Un Buen vino de compañía
Lunes, 15 Septiembre 
Hasta ahora, a la hora de combinar un vino con un plato, funcionaban, mejor o peor, una serie de normas generalmente aceptadas, como la de que los vinos blancos iban bien con los pescados y los tintos con las carnes.
Delicioso vino tinto
Por supuesto, ya esas normas tenían sus propias excepciones. Lo que pasaba era que había bastante gente que, aún siendo partidaria de los vinos blancos, no se atrevía a acompañar con uno de ellos una carne por respeto a esa norma, un poco por el qué dirán. Hoy las cosas han cambiado.
La cocina actual, la de vanguardia, la de autor, hace imposibles esos ‘maridajes’ inmutables. Con muchos platos de esa cocina es imposible beber ningún vino: no hay forma de acoplarlos.
Por eso cabe hablar, más que de maridajes, de acoplamientos, de libertinajes: nunca como ahora estuvo vigente la norma que establece precisamente que el gusto está por encima de la norma.
