Copa de vino blanco y Copa de vino tinto

Miércoles, 8 Octubre   

Copa de vino blanco
Suele tener un pie largo para que la mano no caliente el vino y es más bien alargada (de línea elegante para vinos delicados) y estrecha para conservar el frío.

Copa de vino tinto
Su aspecto es normalmente sólido, casi para entonar con la densidad de un Borgoña, un Burdeos o un Rioja. El pie es corto y la copa más bien redonda para poderla hacer rodar con el calor de la mano. La boca debe ser lo suficientemente ancha para dejar que el vino respire.